Si aún quedaba algo de confianza de la sociedad hacia los políticos, durante estos últimos meses se ha esfumado por completo, por mucho que lo intentemos no encontraremos ni un atisbo de ella, ni siquiera la huella de que algún día existiese. Y esto es muy preocupante, excesivamente diría yo.. ¿Cómo puede crecer un país cuando no se cree en las personas que sostienen las riendas? Todos sabemos cuales son los motivos que han llevado a esta situación de desconfianza en cualquier sigla de un partido político, y todos somos conscientes de que así no podemos seguir. No se puede mirar hacía otro lado, España debe madurar en su manera de interpretar la política, y dar un paso al frente para fortalecer aquello que tanto costo conseguir.
Son muchas las formas que se me ocurren para poder mejorar nuestra democracia, para hacerla más participativa y justa. Como es conocido, hoy en día son los partidos políticos los que eligen que personas se presentan como candidatos a las instituciones, de manera que los ciudadanos eligen las personas que ya han sido elegidas anteriormente por los partidos políticos. Algo que sobre el papel no es una mala formula, siempre y cuando los partidos políticos sean totalmente democráticos a la hora de elegir los candidatos.
Pero existe otra forma de elección de los candidatos, fórmula que ya utilizan otros países como EEUU, las famosas "primarias". Son una elección en la cual los votantes bajo una jurisdicción seleccionan al candidato o candidata a representantes, senadores, alcaldes y presidentes de comunidad... concretamente hablo de primarias abiertas, en las que cualquier ciudadano puede elegir el candidato independientemente de si milita en un partido o no. De esta forma serían los ciudadanos los que directamente eligieran los candidatos, reforzando de está manera la soberanía popular.
También deberíamos fomentar la fórmula del referéndum con un carácter más regular, de forma que la participación de los ciudadanos en determinadas cuestiones sea mucho mayor.
En España la democracia es joven, tan solo 35 años de edad, y debe estar sometida a cambios para adaptarse a las necesidades contemporáneas. Hablo de una democracia más participativa y menos representativa. Por ello debemos estar abiertos a replantear el sistema para mejorar y seguir creciendo como nación, sin someternos a tabúes y miedos, con el único objetivo de mejorar hacia un sistema democrático más eficiente y justo.
Son pequeñas pinceladas dentro de un cuadro en el que aún queda mucho por pintar, ya que podríamos entrar en muchos más detalles dentro de nuestro sistema electoral, como pudiese ser circunscripción única a la hora de elegir al presidente del gobierno, la reestructuración de órganos comos el senado y el congreso... y muchas más cosas susceptibles a debate.
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