Buenísima es la palabra que define está película, es el claro ejemplo de que no hace falta gastarse millones de dolares para crear una película que llegue al espectador. Richard Schenkman ha demostrado que basta con un escenario de lo más simple; una casa, unos actores fieles a su papel y un guión inteligente El Hombre de la Tierra consigue engancharte a la pantalla, sin que seas capaz de ir a por una bolsa de patatas.
La historia hace reflexionar sobre la existencia misma de las personas, y plantea cuestiones interesantes en cuanto materia geológica, teológica y medioambiental. Por supuesto yo me quedo con la reflexión teológica, es sorprendente como consigue remover los cimientos del cristianismo con un poquito de imaginación, promulgando los valores por encima de la ostentación, y haciendo reflexionar a cerca de como la iglesia a influido en el desarrollo humano.
A todos los que os apetezca ver una película que haga reflexionar y entretenga a la vez, os la recomiendo encarecidamente, os dejo un enlace donde podréis disfrutarla online; VER AQUÍ
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